Orient Express

Antonín Dvorák   (1841 -1904)

Serenade for Strings in E major Op.22

 

Moderato

Tempo di Valse

Finale: Allegro Vivace

 

 

Joseph Achron   (1886-1943)

Hebrew Melody op.33

 

 

Komitas Vardapet   (1869-1935)

Armenian folk dances

 

Franz Liszt   (1811-1886)

Hungarian Rhapsody No. 2

 

Dmitri Shostakovitch   (1906-1975)

Jazz-Suite No.1

Foxtrot (Blues) 

Waltz

Polka

 

Aram Khachaturian   (1903-1978)

Extraits du ballet “Gayaneh”

Dance of the Rose Maidens

Lullaby

Sabre Dance

El programa abre con los impulsos románticos del compositor checo Antonín Dvorak : la ligereza del moderato, la ternura del vals, la excitación desbordada del final seduce de golpe al espectador. Al titular su serenata “para cuerdas”, ¡se podría creer que ya estaba pensando en las cuerdas de la guitarra!

¡Le sigue un clavado en la tradición armeniana con un arreglo de las melodías folclóricas de Komitas ! La fiesta de otoño, alborozada como una primavera hace lugar a la balada nostálgica y poética de Chouchiki, y el fuego endiablado de la danza Varar donde las guitarras bajo y soprano conjuntan sus improvisaciones y ritmos obsesivos y festivos.

La Rapsodia húngara de Liszt sólo con su título evoca su contenido: obra libre abundante, donde el “Andante mesto”, con un romanticismo impregnado de tristeza, contrasta con la vivaz turbulencia de la “Friska” !

La “melodía hebraica” de Joseph Achron es testimonio de la voluntad del exiliado compositor ruso para crear una auténtica música judía. Este canto bañado de lágrimas que se inflama hasta la cadencia central crea un momento fuerte en el programa...

Después, hay espacio para los colores característicos de las danzas de la Jazz Suite de Shostakovich: un foxtrot energético, el vals elegante y nostálgico y una polka humorística sorprende a quien conoce sólo las obras más sombrías de este compositor!

El carácter ruso está probablemente al centro del estilo de Katchaturian, notablemente en los ballets de “Gayaneh”: la delicadeza de la “Danza de las Doncellas de la Rosa”, el intenso lirismo de la “Canción de cuna” y la potencia de la “Danza del Sable” cierra este viaje sonoro de variados horizontes, todo impreso de imágenes fuertes y de amplios paisajes, donde el canto queda como aquel de un alma fuerte y potente.