An die Muzik

Ludwig van Beethoven 

Symphonie n°7, Op.92  - Allegretto

Franz Schubert 

An die Musik

Wolfgang Amadeus Mozart

Fantaise en Sol mineur K.608

Wolfgang Amadeus Mozart

Ouverture - L’Enlèvement au Sérail K.384 

Wolfgang Amadeus Mozart

Déh vieni alla finestra, 

(Sérénade de Don Giovanni)

Franz Schubert 

Fantaise en Fa mineur D.940

Wolfgang Amadeus Mozart

Duo de Papageno et Papagena 

(La Flûte enchantée)

Wolfgang Amadeus Mozart

Allegro molto de la Sonate en Ré majeur K.448

Después de dedicarse al tango y a la música del Este, los cuatro músicos exploran la fascinante música de Mozart, Beethoven y Schubert en un programa que une entretenimiento y emoción !

De la sonata a la ópera, de la fantasía a la sinfonía, el programa presenta una selección por “flechazo al corazón” de la producción de estos tres genios, la punta de lanza es una de las más bellas melodías de Schubert “An die Musik”, en la que el compositor expresa toda su gratitud por su arte que le ha consolado en sus horas más sombrías.

Intensidad es lo que se desprende en el segundo movimiento de la 7ª Sinfonía de Beethoven a través de los cuatro artistas, pero también ligereza y humor: las guitarras parecen deleitarse al transcribir y rendir homenaje a la imaginación sin límites y el espíritu multifacético de Mozart, incluyendo las guitarras bajo y soprano para encarnar los colores orquestales y vocales… Queda al público dejarse sorprender por la fantasía brillante y la sonriente energía del allegro molto de la sonata k. 448, el exotismo de la Obertura al rapto en el serrallo, la belleza de la Serenata de Don Juan, la mágica ternura del dúo de Papageno y Papagena, o incluso aún la gravedad de la Fantasía K. 608, un gran homenaje a Bach...

En fin, el universo romántico, a veces tierno, íntimo, melancólico, desesperado, apasionado, pero siempre amoroso de la Fantasía D.940 para piano a cuatro manos de Franz Schubert, una pieza maestra absoluta.

Se pueden integrar en esta selección inédita para cuarteto de guitarras la Sinfonía Simple para cuerdas de Benjamin Britten, la Sonata para órgano BWV 525 de Johann Sebastian Bach o incluso la Serenata op. 22 de Antonín Dvorak.